21/03/2019 | Por Carles

Qué es el glasofonado a 110º y cuando se usa

El glasofonado a 110 grados es un acabado muy usado en las artes gráficas. No todo el mundo lo conoce, pero ofrece resultados estupendos sobre los productos y por ello en este post os explicamos en qué consiste y como se realiza.

Qué es el glasofonado tratado a 110 grados

El glasofonado es una técnica usada dentro de las artes plásticas que consiste en utilizar una película plástica que se adhiere a un sustrato, normalmente hecho con papel, cartón o vinilo, y al que queda totalmente unido mediante calor y presión que se le proporciona al conjunto de forma externa.

El objetivo de esta técnica es proporcionar a los impresos una capa protectora. De esta forma se le puede otorgar un cuerpo a los productos que los haga más longevos, alargando su vida útil. Otra función que tiene esta técnica es la de dar a los productos en los que se lleva a cabo un acabado de brillo, mate o goma. Esto último también se conoce como proporcionar un acabado de realce y sirve para embellecer el producto final de cara a la compra del cliente.

Este proceso se conoce de forma menos formal como plastificado. Se caracteriza por otorgar al producto en el que se emplea una protección mucho mayor que la de un barnizado.

Hay dos posibilidades a la hora de laminar un producto con esta técnica, laminarlo por una cara o por ambas. Está especialmente indicado para impresiones en portadas de libros, tarjetas de visita, revistas, menús de restaurantes, etc…

Los films que se usan para laminar los productos en caliente pueden estar hechos de diferentes materiales plásticos. Normalmente el que se usa para la mayoría de los acabados de este tipo es el polipropileno biorentado, combinándolo con una capa de adhesivo EVA. Este polipropileno se aplica sobre una capa de sustrato para que, además de proteger de los posibles arañazos que pueda sufrir el producto, proteja de los daños que puedan ser causados por todo tipo de líquidos y del desgaste que sufren con el paso de los años. Además la capa utilizada garantiza una unión perfecta entre el papel o cartón y la tinta, permitiendo las manipulaciones del producto que hagan falta, como taladrar, hendir o plegar.

Tipos de impresión donde aplicar el glasofonado

Dependiendo del tipo de impresión sobre el que se quiera trabajar, se deben tener en cuenta una serie de factores. Por ejemplo, es muy conveniente saber que cuanto mayor es la masa de tinta sobre el sustrato, menor es la adherencia.

Por este motivo existen unas películas que se adaptan mejor a los productos bajo ciertas condiciones, cubriendo las posibles carencias que estas condiciones puedan tener sobre el producto y el tipo de papel que deseemos emplear.

Si la impresión se efectúa con un proceso húmedo como en el offset, se debe dejar el tiempo suficiente entre procesos de impresión y laminado para que el secado completo de las tintas aplicadas al sustrato se haya llevado a cabo. Si no se le da el tiempo necesario para ello, la fuerza de la adherencia se ve perjudicada de forma muy notoria.

También puede influir sobre la adherencia de la laminación la composición química de la tinta. Si la tinta es pigmentada, posee distintas glicerinas y glicoles que se usan para la suspensión de los pigmentos. Estos compuestos se liberan de forma lenta en estado de gas las primeras 48 horas después de la impresión. Por este motivo es necesario dejar la impresión secando durante este periodo de tiempo. Esta evaporación de compuestos químicos se conoce como desgasificación.

Parámetros de trabajo para las laminadoras

Primero se debe tener en cuenta la velocidad de laminación. Esta determinará el tiempo de contacto del laminado con los rodillos de calor. Por este motivo se debe controlar mucho, ya que tiempos inadecuados afectarán a la adherencia del film con el sustrato.

Lo segundo que se debe controlar antes de la impresión es la temperatura de aplicación. Esta temperatura debe estar aproximadamente a unos 110 grados centígrados. Cuando se aumente la velocidad de la máquina se debe aumentar también la temperatura de la misma, aunque no es muy aconsejable hacerlo. El laminado mate es más sensible a los excesos de calor, por lo que se debe tener especial cuidado con este.

El tercer factor a tener en cuenta es la presión de los rodillos. Esta se debe ajustar de acuerdo con el gramaje del sustrato y debe igualarse al ancho de la lámina. Los rodillos deben estar lisos.

El último factor es la tensión de la película. Esta debe estar lisa cuando entre en los rodillos e influye en gran medida sobre la retracción del film. Se debe usar una tensión baja, aunque lo suficientemente alta como para evitar arrugas.

El glasofonado a 110 grados es una técnica que permite todo tipo de acabados y que hace del mundo de la impresión un mundo de posibilidades.