13/06/2019 | Por Carles

Todo lo que hay que saber sobre la encuadernación cosida

Antes de que surgiera la encuadernación cosida, en civilizaciones como el Antiguo Egipto los documentos escritos se enrollaban. Así ocurría con los papiros egipcios.

Posteriormente, los papiros serían sustituidos por los pergaminos, cuyas hojas eran más resistentes. En Roma se utilizaron libros hechos con hojas de pergaminos («Menbranae») a partir del siglo I d. C. Una de las primeras formas de encuadernación romanas consistió en doblar las hojas de pergamino y coserlas unas con otras. A ese formato se le llamó códice, y sería el origen lejano del libro que hoy se conoce. Con el establecimiento del cristianismo en Roma, el códice pasaría a ser la forma de encuadernación aceptada en el imperio.

Aún en los primeros siglos de nuestra era, los monjes de los monasterios coptos serían quienes confeccionaran los libros tal y como se conocen hoy. A veces consistió en un grueso cuadernillo recubierto en papel; y en otras ocasiones los hacían cosiendo varios cuadernillos con una o varias agujas. Las tapas del libro las hacían de madera o con papiros. Los europeos usaron esta técnica hasta la Edad Media, periodo en que se inventaría el telar y los libros se coserían con ligaduras de nervio de buey.

Con la llegada de la imprenta de Gutenberg, se emplearía la técnica de cosido a la greca, con cuerdas más finas que los nervios. Esta última técnica prácticamente no ha cambiado hasta la actualidad.

Características

Pese a no ser la forma más rápida y barata, la encuadernación por cosido es una técnica que ofrece gran calidad y durabilidad. Es recomendable para encuadernar libros tanto de lomo fino como grueso. Además, esta técnica puede emplearse para libros de tapa dura o cartoné y para libros de tapa blanda o encuadernación rústica. La elección de las tapas es algo que no supone ningún impedimento para elegir esta técnica de encuadernación, porque los cuadernillos que componen el libro ya irán cosidos previamente.

Sigue siendo uno de los estilos de encuadernación más utilizados por las editoriales cuando se busca un encuadernado con un acabado estético, profesional y que perdure en el tiempo. Es su principal diferencia con respecto a otras técnicas más baratas.

Técnica de encuadernación cosida

La explicación de la técnica básica es sencilla: los cuadernos de hojas que conforman el libro van unidos mediante una costura de hilos. Una vez cosidos, el tomo de cuadernos se pegará a la cubierta del libro con cola o pegamento. Por último, se le puede colocar la cabezada, un elemento que va cosido a la cabeza y al pie del cuerpo del libro. Pese a que antiguamente la cabezada servía para como protección y para unir las tapas; hoy en día se usa simplemente para decorar, dando un acabado más bonito al libro.

En ocasiones, el cosido del libro puede ir al descubierto. Este estilo se emplea cuando se quiere dar una función decorativa a la costura.

Variantes de la encuadernación cosida

A parte de las técnicas industriales de encuadernación cosida, que son las que se usan para hacer tiradas profesionales de libros, catálogos, etc. también encontramos técnicas artesanales. Estas técnicas artesanales no se incluyen en los procesos industriales porque tanto por su dificultad como por su escasa resistencia y poca practicidad no son útiles para la comercialización para el gran público. De todas formas conviene conocerlas:

Encuadernación copta: en este estilo la costura también pasa por la portada y contraportada del libro. Esta encuadernación la usaban los monjes coptos en la antigüedad. Hoy ha sido rescatada con fines estéticos. No requiere pegamento.

Encuadernación japonesa: parecida a la anterior. El formato de libro suele ser más ancho que alto. La costura atraviesa todo el libro, incluyendo las tapas y cuadernillos a la vez; desde la portada a la contraportada. Esta encuadernación suele tener cuatro o cinco agujeros.

Encuadernación holandesa: para esta variante se suele usar un tejido de mayor calidad en el lomo del libro (como la piel) y otro más barato para las tapas (papel de aguas o tela). Así se consigue que el material fuerte esté en la zona de doblado del libro (lomo) y que las tapas simplemente sirvan para decorar. Es una forma de lograr una encuadernación duradera y a su vez barata. En este estilo, el cosido va oculto en el material del lomo.

Encuadernación cosida al lomo sobre el material: como indica su nombre, aquí los cuadernillos van cosidos directamente sobre el material que recubre el lomo. Es una variante muy antigua que se realiza en encuadernaciones enteras, tanto de tapa blanda como de tapa dura.

Encuadernación con cosido Singer: la costura se deja al descubierto para decorar el libro.

Aplicaciones más habituales

La técnica de encuadernación por costuras se puede emplear para prácticamente cualquier tipo de trabajo. Es una de las más eficientes para libros, novelas, tesis doctorales, proyectos, manuales, catálogos, etc.

Puesto que suele ser la más cara y, a su vez, la que más calidad ofrece está destinada especialmente a aquellos clientes que quieren potenciar su marca ofreciendo productos duraderos y con acabado profesional. Si tienes dudas sobre los factores que influyen en el precio de las encuadernaciones puedes revisar la entrada que le dedicamos hace unas semanas.

La encuadernación cosida está recomendada para libros de cualquier tipo, catálogos, carpetas, blocs y libretas de anotaciones, agendas, enciclopedias, trabajos de universidad, manuales, guías, proyectos científicos o de investigación, etc., en definitiva, cualquier persona o empresa que busque la calidad.