07/02/2019 | Por Carles

Las claves de la encuadernación en tapa dura

La encuadernación en tapa dura garantiza una gran resistencia en las publicaciones. También conocida como cartoné, es un tipo de encuadernación muy recurrente a la hora de confeccionar libros. Permite realizar ediciones con unos acabados que las dotan de gran presencia y calidad, las cuales suelen ser muy apreciadas por los coleccionistas.

¿Qué es la encuadernación en tapa dura?

Es la encuadernación que utiliza una cubierta realizada en cartón y que dota de una gran resistencia a la publicación. No debe confundirse con la encuadernación rústica o de tapa blanda, la cual utiliza materiales más flexibles y menos duraderos a la larga, ni con otros tipos de encuadernaciones como la encuadernación wire-o. Si quieres saber que encuadernación se adapta mejor al libro que quieres imprimir puedes visitar este artículo en el que aclaramos tus dudas.

La encuadernación en tapa dura es un sistema más costoso que los demás, ya que necesita de más materiales y procesos para confeccionar una publicación. Esta es la razón de que se reserve para tiradas de lujo o para números especiales. Era la encuadernación más utilizada hasta el siglo XIX.

¿Cómo se elabora una encuadernación en tapa dura?

A día de hoy, esta es una encuadernación que se realiza de modo industrial. Un libro encuadernado en cartoné pasa por una serie de fases en las que se realizan unas acciones específicas y se recurre a diferentes materiales.

En un primer momento, se disponen las hojas del futuro libro en pequeños cuadernos que se van cosiendo o encolando. Cada modalidad dará distinta resistencia al producto final. Una vez unidos los cuadernillos, se pasa a la fase del enlomado, en la cual se utiliza un material duro y resistente al que se unen los diferentes cuadernillos. La unión con el lomo se realiza, una vez más, encolando o cosiendo los cuadernillos a esta parte.

Cuando el lomo está dispuesto, se hace lo propio con las tapas. Estas suelen ser de un tamaño ligeramente mayor al de las hojas para poder cubrirlas y protegerlas de los golpes. A la hora de unir las tapas con las hojas se utilizan unas guardas. Están realizadas en papel o tela y se unen a la primera página y a la última.

Por último, no es raro que se forren las tapas con una capa de plástico para hacerlas más resistentes y ofrecer un acabado de una mejor calidad.

Ventajas de encuadernar en tapa dura

La primera ventaja es que las publicaciones encuadernadas mediante este proceso serán más resistentes. Las tapas de cartón soportarán mejor los golpes fortuitos y el paso del tiempo que otros materiales más endebles. Además, esta cubierta sobresale unos milímetros para proteger más eficazmente el cuerpo del documento, algo que le confiere aún más resistencia.

Junto a esto, la tapa dura aporta una mejor presencia al libro encuadernado de esta manera. El acabado suele ser de más calidad y ofrece más posibilidades de diseño que las encuadernaciones en tapa blanda. Grabados y relieves son posibles gracias al cartón. En definitiva, las publicaciones resultarán más llamativas y profesionales que con otras técnicas de encuadernación.

Es ideal para elaborar tiradas reducidas o especiales, por lo que es una manera perfecta de ofrecer un regalo distinto y llamativo. También permite la realización de campañas de marketing que giren en torno a publicaciones encuadernadas de este modo.

Por último, un libro elaborado en tapa dura es un buen regalo. La resistencia y la presencia que confiere esta encuadernación los hace muy apreciados en diferentes ambientes. No es raro ver a políticos y diversas personalidades recurrir a estos agasajos regalando ediciones de lujo de distintos libros, puesto que están muy bien vistos desde un punto de vista social.

Usos frecuentes de la tapa dura

El uso principal es para libros de tiradas reducidas y que buscan ofrecer una gran presencia. También las ediciones de lujo hacen gala de esta encuadernación con suntuosas propuestas y materiales de gran calidad. Además, los editores que buscan publicar un libro de gran formato recurren a la tapa dura, algo que es debido a las ventajas que ofrece y que ya han sido citadas en este artículo.

También está presente en los manuales de referencia, dado que son obras que necesitan soportar un uso continuado durante años. Además, la presencia es muy importante para estas publicaciones, aunque acaban perdiendo parte de la manejabilidad que poseen otros tipos de documentos.

Por último, los libros de recetas hacen gala de unas tapas duras cargadas de decoración, ya que van a ser usados con asiduidad y estarán presentes en ambientes en los que las probabilidades de sufrir daños son muy elevadas.

Conclusiones

La encuadernación en tapa dura destaca por otorgar gran dureza y resistencia a publicaciones de toda índole. Los libros encuadernados de esta manera poseen una mejor presencia, diferentes acabados y son un regalo excepcional que suele ser muy apreciado. Además, es la encuadernación predilecta para una amplia gama de documentos que tienen en común un uso intenso y que, por tanto, necesitan de una edición sólida.